Newsletter Signup
Be the first to know about our new arrivals and exclusive offers!
Tratamientos
Los pellets hormonales son una terapia de reemplazo hormonal personalizada que consiste en implantar pequeños gránulos subcutáneos que liberan hormonas de manera controlada y constante en el cuerpo. Este tratamiento es ideal para hombres y mujeres que buscan equilibrar sus niveles hormonales para mejorar su bienestar, energía y calidad de vida. En Alicante, es una opción innovadora para quienes desean combatir los efectos del envejecimiento y trastornos hormonales de forma natural y eficaz.
Los pellets son pequeños implantes subcutáneos, del tamaño de un grano de arroz, fabricados con hormonas bioidénticas (normalmente estrógenos, testosterona o una combinación ajustada) que el cuerpo reconoce y metaboliza de manera muy similar a las producidas de forma natural.
Se colocan bajo la piel, generalmente en la zona del glúteo o la cadera, y liberan la hormona de forma constante y progresiva durante varios meses. Esto permite evitar los picos y bajadas tan típicos de otros tratamientos orales o en gel.
En resumen, su funcionamiento es simple: tú los llevas sin darte cuenta… y ellos hacen su trabajo de forma discreta.
Aunque cada persona es única (y siempre es necesaria una valoración médica previa), muchos pacientes describen mejoras significativas en varios aspectos de su vida cotidiana.
Los pellets ayudan a que tus niveles hormonales se estabilicen, sin altibajos bruscos. Esta constancia suele traducirse en mayor claridad mental, menos cambios emocionales y una sensación global de control sobre tu propio cuerpo.
Es frecuente que quienes recurren a este tratamiento nos digan cosas como “vuelvo a sentirme yo misma/me mismo”. Dormir mejor, tener más vitalidad durante el día o notar un humor más equilibrado no es magia: es el efecto de recuperar un entorno hormonal adecuado.
Bochornos, irritabilidad, falta de libido, fatiga, pérdida de masa muscular… Muchos de estos síntomas pueden aliviarse de forma notable cuando las hormonas vuelven a estar en sus rangos óptimos. Eso sí, siempre con un plan médico personalizado.
La terapia con pellets es una opción interesante en varios perfiles, especialmente cuando se busca comodidad y estabilidad en la liberación hormonal.
Mujeres en menopausia, perimenopausia o con alteraciones en su ciclo pueden beneficiarse del uso de hormonas bioidénticas cuando están clínicamente indicadas. El objetivo es sencillo: ayudarte a volver a sentirte en armonía contigo misma.
Cuando la testosterona disminuye (algo más común de lo que parece a partir de cierta edad) es habitual que aparezcan cansancio, pérdida de deseo sexual, disminución de fuerza o irritabilidad. Los pellets ofrecen una reposición estable, sin el vaivén de otros métodos.
Hay quienes simplemente prefieren olvidarse de tomas diarias o de inyecciones periódicas. En esos casos, la implantación subcutánea se convierte en una opción cómoda que requiere poca intervención por tu parte.
Nos gusta que sepas exactamente qué esperar. Nada de sorpresas.
Antes de comenzar, realizamos una historia clínica completa, analíticas hormonales y una valoración del estado general. Esto nos permite ajustar las dosis y confirmar si este tratamiento es adecuado para ti.
El procedimiento es rápido, suele durar menos de 20 minutos. Aplicamos anestesia local, realizamos una pequeña incisión y colocamos el pellet en el tejido subcutáneo. Después, un punto o tirita estéril… y puedes irte a casa sin complicaciones.
A lo largo de los meses realizamos controles para asegurarnos de que te encuentras bien y de que la dosis es la óptima. Si hay que ajustar algo, lo hacemos con total naturalidad. La personalización es clave.
Los pellets suelen tener una duración aproximada de 4 a 6 meses, dependiendo del metabolismo de cada persona, el tipo de hormona y la dosis utilizada. Pasado ese tiempo, es necesario realizar una nueva valoración y sustituir el implante.
Como cualquier tratamiento médico, los pellets tienen posibles riesgos: leves molestias en la zona del implante, pequeños hematomas, cambios en la piel, sensibilidad mamaria o, en algunos casos, ajustes hormonales que requieren revisiones adicionales.
No están indicados para determinadas condiciones médicas (por ejemplo, ciertos antecedentes oncológicos hormonodependientes), por eso insistimos siempre en una valoración previa.
Los pellets se diferencian de otras terapias porque:
Proporcionan liberación continua, evitando picos.
Requieren menos mantenimiento por tu parte.
Utilizan hormonas bioidénticas.
No pasan por el metabolismo hepático como los orales.
En cambio, comprimidos, cremas o inyecciones pueden ser útiles en casos concretos, pero su efecto suele ser menos estable y exige más constancia.
Elegir bien es clave, especialmente cuando hablamos de tu salud hormonal.
Asegúrate de que quien realiza el tratamiento es un médico formado en terapia hormonal bioidéntica y con experiencia en este tipo de implantes.
No todas las clínicas trabajan con pellets. Busca profesionales que dominen este método y sepan adaptarlo a tu situación.
Las experiencias reales hablan por sí solas. Revisar testimonios ayuda a entender cómo trabajan y qué resultados aportan.
Muy poco. Con anestesia local solo notarás presión o un pellizco.
Normalmente no. Está profundamente colocado y pasa totalmente desapercibido.
La mayoría de pacientes perciben mejoras entre la segunda y la sexta semana, aunque cada cuerpo es un mundo.
Sí, salvo evitar ejercicio intenso o natación durante un par de días.
Son químicamente iguales a las que produce tu cuerpo, por eso se toleran bien.
Be the first to know about our new arrivals and exclusive offers!