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Clínica Dra Garrigós

Diferencias entre las estrías rojas y blancas: cómo identificarlas y qué tratamientos pueden mejorarlas

Las diferencias entre las estrías rojas y blancas se deben, principalmente, al momento evolutivo en el que se encuentra la lesión. Aunque a simple vista puedan parecer dos tipos distintos de marca, en realidad suelen ser dos fases de un mismo proceso.

Las estrías rojas, rosadas o violáceas son generalmente más recientes. Todavía conservan cierto componente inflamatorio y vascular, por lo que pueden responder mejor cuando se tratan de forma temprana. Las blancas, en cambio, llevan más tiempo en la piel: han perdido buena parte de su vascularización, presentan un tono nacarado y suelen comportarse como una pequeña cicatriz atrófica.

Esto no significa que las estrías blancas no puedan mejorarse. Sí pueden suavizarse su textura, profundidad, anchura y contraste, pero normalmente requieren procedimientos destinados a estimular una remodelación profunda del colágeno.

La respuesta rápida sería esta:

  • Estría roja: reciente, vascularizada y con mayor capacidad de respuesta.
  • Estría blanca: madura, atrófica y más resistente al tratamiento.
  • En ninguna fase es realista garantizar su eliminación completa.

Veamos qué sucede realmente en la piel y qué opciones pueden ayudarnos en cada caso.

Por qué aparecen las estrías y cómo evoluciona la piel

Las estrías, también llamadas striae distensae, aparecen cuando la piel no consigue adaptarse adecuadamente a un cambio de volumen o a una tensión mantenida. No se trata simplemente de que “la piel se rompa” por haber engordado. El proceso es bastante más complejo y en él intervienen factores mecánicos, hormonales y genéticos.

Al principio se forma una banda de color rojo, rosa o violáceo. Con el paso del tiempo, esa marca suele ir perdiendo color hasta adquirir un aspecto blanquecino, nacarado o ligeramente plateado.

Qué ocurre en las fibras de colágeno y elastina

La dermis es la capa de la piel que proporciona soporte, resistencia y elasticidad. En ella encontramos una red de fibras de colágeno y elastina organizada para soportar movimientos, estiramientos y cambios de volumen.

Cuando se forma una estría, se producen alteraciones en esa matriz dérmica. Las fibras pueden volverse más finas, desorganizadas y menos capaces de mantener la estructura habitual de la piel. También se han observado cambios en la actividad de los fibroblastos, las células encargadas de fabricar colágeno, elastina y otros componentes de sostén.

Los estudios moleculares e histológicos muestran diferencias entre la piel con estrías y la piel sana, así como entre las lesiones recientes y las maduras. Por eso el tratamiento no consiste únicamente en hidratar la superficie: el objetivo debe ser estimular una reparación controlada de la dermis. que favorecen su aparición: cambios de peso, embarazo, crecimiento y genética

Las estrías suelen relacionarse con periodos en los que el cuerpo cambia con rapidez. Algunos de los contextos más habituales son:

  • Crecimiento acelerado durante la pubertad.
  • Embarazo, especialmente por la distensión abdominal y los cambios hormonales.
  • Aumentos o pérdidas importantes de peso.
  • Incremento rápido de masa muscular.
  • Predisposición familiar.
  • Determinadas alteraciones hormonales.
  • Uso prolongado o inadecuado de corticoides.

En el embarazo, por ejemplo, distintos estudios han relacionado su aparición con factores como la edad materna, el aumento de peso, el tamaño abdominal, el peso del bebé y los antecedentes familiares. Sin embargo, no existe una fórmula exacta para predecir quién las tendrá. Dos personas pueden experimentar cambios corporales similares y desarrollar marcas muy diferentes. iene bastante que decir. Algunas pieles toleran mejor la distensión, mientras que otras presentan una menor resistencia estructural. Por eso no conviene culpabilizarse ni pensar que han aparecido simplemente por no haber usado suficiente crema.

Zonas del cuerpo donde suelen aparecer con mayor frecuencia

Las localizaciones más frecuentes dependen del momento vital y del tipo de cambio corporal. Es habitual encontrarlas en:

  • Abdomen.
  • Caderas y flancos.
  • Glúteos.
  • Muslos.
  • Pecho.
  • Brazos.
  • Zona lumbar.
  • Rodillas y pantorrillas, con menor frecuencia.

Durante la adolescencia pueden aparecer en la espalda baja, los muslos, los glúteos o las rodillas, incluso sin sobrepeso. De hecho, las estrías relacionadas con el crecimiento también pueden afectar a adolescentes sanos y delgados. jas: características de una lesión reciente

Las estrías rojas reciben el nombre médico de striae rubrae. Representan generalmente una fase inicial, aunque su tonalidad exacta puede variar según el fototipo de piel.

En algunas personas son claramente rojas. En otras se ven rosadas, granates, violáceas o incluso marrones. Por eso el color debe interpretarse siempre teniendo en cuenta el tono natural de la piel.

Cómo reconocerlas por su color, textura y sensibilidad

Una estría reciente suele presentar varias de estas características:

  • Color rojo, rosa, violeta o marrón rojizo.
  • Superficie ligeramente lisa o brillante.
  • Textura diferente a la piel de alrededor.
  • Hundimiento todavía poco marcado.
  • Posible picor, tirantez o sensibilidad.
  • Bordes relativamente definidos.

El picor no aparece siempre, pero es relativamente habitual durante fases de crecimiento, embarazo o cambios rápidos de volumen. A veces la persona nota la tirantez antes de fijarse en el cambio de color.

Es importante no confundir una estría violácea con un hematoma. Si las marcas aparecen sin una causa clara, son especialmente anchas, se acompañan de otros síntomas o surgen durante el uso de corticoides, conviene realizar una valoración médica.

Por qué pueden responder mejor a los tratamientos tempranos

Las lesiones rojizas conservan una mayor vascularización y atraviesan una fase biológicamente más activa. Esto permite utilizar tecnologías dirigidas tanto al componente vascular como a la estimulación dérmica.

En estudios que han comparado tratamientos con láser vascular y luz pulsada, las estrías rojas han mostrado una respuesta superior a la de las blancas en determinados parámetros. No significa que desaparezcan después de una sesión, ojo, sino que existe una oportunidad terapéutica más favorable. vo recomendamos no esperar necesariamente a que se vuelvan blancas para consultar. Cuanto antes valoremos la lesión, más opciones tendremos para actuar sobre su color y sobre la remodelación del tejido.

Cuánto tiempo tardan en aclararse

No existe un plazo fijo. Algunas marcas comienzan a perder intensidad en varios meses, mientras que otras mantienen un tono rojizo o violáceo durante más tiempo.

La evolución depende de factores como:

  • Profundidad y anchura.
  • Zona afectada.
  • Fototipo.
  • Cambios corporales que continúen activos.
  • Predisposición individual.
  • Exposición solar.
  • Uso de determinados medicamentos.

Con el tiempo, muchas estrías rojas evolucionan hacia un tono más claro. Sin embargo, aclararse no equivale a desaparecer. Aunque el color disminuya, puede permanecer una línea hundida o una textura distinta.

Estrías blancas: qué indican y por qué son más difíciles de tratar

Las estrías blancas o striae albae corresponden a una fase más madura. La tonalidad inflamatoria ha disminuido, los vasos son menos visibles y el tejido ha adquirido un carácter más atrófico.

Suelen ser más claras que la piel circundante y pueden hacerse especialmente evidentes en verano, cuando la piel sana se broncea y la marca apenas modifica su pigmentación.

Cómo cambia el tejido cuando la marca se vuelve nacarada

Cuando una estría se vuelve blanca, la dermis ya ha completado buena parte de su proceso de reorganización. La piel puede quedar más fina, deprimida y con una disposición anómala de las fibras de soporte.

En esta fase ya no basta con intentar reducir el enrojecimiento. El tratamiento debe buscar:

  • Estimular colágeno nuevo.
  • Favorecer la reorganización de la dermis.
  • Aumentar el grosor y la calidad de la piel.
  • Suavizar los bordes.
  • Reducir el contraste de textura.

Por eso suelen emplearse tecnologías fraccionadas. Estas producen columnas microscópicas de lesión controlada, dejando piel sana entre ellas para facilitar la recuperación.

Diferencias entre una cicatriz reciente y una estría madura

Una cicatriz convencional suele originarse tras una herida, una operación, una quemadura o una lesión que rompe la superficie cutánea. La estría, en cambio, se desarrolla desde el interior de la dermis y normalmente conserva la epidermis cerrada.

Aun así, una estría blanca comparte algunas características con las cicatrices atróficas: menor espesor, alteración del colágeno y hundimiento superficial. Esa semejanza explica por qué ciertos procedimientos utilizados en la remodelación de cicatrices también pueden emplearse para mejorar marcas de distensión.

Por qué las cremas ofrecen resultados limitados en esta fase

Una crema hidratante puede mejorar la suavidad, reducir la sequedad y aportar una apariencia más confortable. Lo que no puede hacer es reconstruir por sí sola una dermis atrófica consolidada.

Algunos activos renovadores han mostrado mejoras modestas en determinados estudios, pero los tratamientos tópicos presentan resultados variables y generalmente limitados en las estrías blancas. Además, sustancias como los retinoides pueden irritar y requieren precauciones específicas, especialmente durante el embarazo. ecir que la cosmética no sirva para nada. Sirve como apoyo, pero no debemos atribuirle una capacidad de reparación profunda que no tiene.

Comparativa rápida entre ambos tipos de estrías

Color, antigüedad, vascularización y profundidad

Las principales diferencias pueden resumirse así:

CaracterísticaEstrías rojasEstrías blancas
FaseInicial o recienteMadura o consolidada
ColorRojo, rosa, violeta o marrónBlanco, nacarado o plateado
VascularizaciónMayorMenor
InflamaciónPuede estar presenteGeneralmente mínima
TexturaMenos atrófica al inicioMás fina y deprimida
Respuesta habitualMás favorable si se actúa prontoMás lenta y variable
Objetivo principalReducir color y prevenir consolidaciónRemodelar colágeno y textura

Esta tabla ayuda a orientarse, pero no sustituye una exploración. Hay estrías que se encuentran en una fase intermedia y presentan zonas rojas y blancas dentro de la misma lesión.

Capacidad de regeneración y respuesta esperada al tratamiento

La estría roja suele ofrecer más posibilidades porque aún conserva actividad vascular. La blanca necesita generar un proceso de reparación nuevo mediante estímulos mecánicos, térmicos o lumínicos.

En ambos casos debemos hablar de mejorar, no de borrar. Una respuesta satisfactoria puede significar que la marca se vea más estrecha, menos hundida, más uniforme o mucho menos llamativa a cierta distancia.

Y sí, una mejoría parcial puede cambiar bastante la percepción global de la zona.

Por qué la antigüedad de la estría condiciona el resultado

La edad de la lesión no es el único factor importante, pero sí uno de los principales. No responde igual una línea rojiza que apareció hace pocas semanas que una marca nacarada presente desde hace diez años.

La importancia de actuar durante la fase inflamatoria

En la fase inicial podemos trabajar sobre el color vascular y estimular la reparación antes de que la atrofia se consolide completamente.

Dependiendo de la valoración, pueden plantearse procedimientos de luz, microneedling o combinaciones progresivas. El tratamiento temprano también nos permite observar si siguen apareciendo nuevas lesiones y analizar qué factor las está provocando.

Qué sucede cuando la marca ya está consolidada

Una vez que la estría es blanca, la prioridad pasa a ser la textura. Necesitamos estimular los fibroblastos y producir una renovación dérmica gradual.

El proceso no es inmediato. El organismo necesita semanas y meses para fabricar y reorganizar colágeno. Por eso no juzgamos el resultado definitivo pocos días después de una sesión.

Otros factores que influyen: anchura, profundidad, zona y calidad de la piel

Dos estrías blancas de la misma antigüedad pueden responder de forma distinta. Influyen:

  • La anchura de la marca.
  • El grado de hundimiento.
  • La cantidad de lesiones.
  • El grosor de la piel.
  • La zona corporal.
  • El fototipo.
  • La capacidad de cicatrización.
  • La exposición solar.
  • El tabaquismo.
  • La estabilidad del peso.
  • Los tratamientos realizados anteriormente.

Las marcas finas y superficiales suelen ser más agradecidas que las estrías muy anchas y profundas. Aun así, la respuesta individual solo puede estimarse después de valorar la piel directamente.

Tratamientos para mejorar las estrías rojas

El plan para una estría reciente debe adaptarse a su color, al fototipo y a la sensibilidad de la zona. En ocasiones tratamos primero el componente vascular y, más adelante, añadimos técnicas de remodelación.

Luz pulsada y tecnologías dirigidas al componente vascular

La luz pulsada intensa puede actuar sobre determinados cromóforos de la piel, incluido el componente vascular que contribuye a la coloración rojiza.

Su idoneidad depende del fototipo, del nivel de bronceado y de la longitud de onda utilizada. No todos los equipos de luz pulsada son iguales ni todos los parámetros sirven para todas las pieles.

Los estudios clínicos han observado mejoría en el color y en algunos parámetros de la textura, con una respuesta generalmente más favorable en lesiones rojas. También se han descrito riesgos de cambios de pigmentación, especialmente cuando el tratamiento no se adapta correctamente al fototipo. ling para estimular la regeneración cutánea

El microneedling crea microcanales controlados mediante agujas muy finas. La finalidad no es “romper” la estría, sino activar una respuesta reparadora que estimule la producción y reorganización del colágeno.

Puede emplearse en diferentes fases, ajustando la profundidad y el número de pasadas según la zona. Después es habitual notar enrojecimiento, sensibilidad y una ligera inflamación durante un periodo corto.

En un estudio clínico con distintos fototipos se observaron mejorías tras una serie de sesiones, aunque los porcentajes publicados en investigaciones pequeñas no deben interpretarse como una promesa individual. lación y activos regeneradores según cada caso

Algunas estrategias combinan la estimulación mecánica con sustancias destinadas a favorecer la reparación o mejorar la calidad cutánea.

La elección depende de la fase de la estría, la tolerancia de la piel y la evidencia disponible para cada producto. No todos los llamados “cócteles regeneradores” son equivalentes, y no deberíamos aplicar activos inyectables o tópicos simplemente porque estén de moda.

En nuestra consulta valoramos qué necesita realmente el tejido y si la combinación aporta una ventaja razonable frente a una técnica aislada.

Tratamientos para mejorar las estrías blancas

En las marcas maduras buscamos inducir una remodelación más intensa. Para ello podemos recurrir a dispositivos fraccionados capaces de actuar en distintos niveles de la dermis.

Láser fraccionado y renovación controlada de la piel

El láser fraccionado crea pequeñas zonas de tratamiento separadas por tejido intacto. Esto permite estimular una renovación profunda sin tratar toda la superficie de manera uniforme.

El láser de CO₂ fraccionado es una de las tecnologías estudiadas para las estrías blancas. Puede ayudar a mejorar el relieve y favorecer la formación de nuevo colágeno, aunque suele producir algunos días de enrojecimiento, inflamación, descamación o pequeñas costras.

Los ensayos clínicos han observado mejorías en lesiones maduras, pero también confirman que el resultado es parcial y que deben extremarse las precauciones en pieles con tendencia a la hiperpigmentación. n emplearse láseres fraccionados no ablativos. Su recuperación suele ser más cómoda, aunque el protocolo y la intensidad necesarios varían. En algunos estudios se ha observado aumento del grosor dérmico y de la deposición de colágeno y elastina tras el tratamiento. uencia fraccionada con microagujas

La radiofrecuencia fraccionada con microagujas introduce agujas a una profundidad seleccionada y libera energía térmica dentro de la dermis.

Esta combinación permite actuar sobre el tejido profundo limitando parte de la afectación superficial. Puede resultar especialmente interesante en determinados fototipos o cuando buscamos mejorar la textura y la flacidez asociada.

Los estudios han descrito aumento del grosor cutáneo y cambios en la densidad de colágeno y elastina, aunque la intensidad del resultado continúa siendo variable. ón de técnicas para estimular colágeno y suavizar la textura

Cuando las marcas son numerosas, anchas o profundas, una sola herramienta puede quedarse corta. En esos casos podemos plantear protocolos que combinen:

  • Láser fraccionado.
  • Radiofrecuencia con microagujas.
  • Microneedling.
  • Bioestimulación.
  • Cosmética médica domiciliaria.
  • Fotoprotección estricta.

Combinar no significa hacer todo a la vez. En muchas ocasiones es mejor alternar las técnicas, observar la respuesta y ajustar la siguiente sesión. Algunos estudios han encontrado una mejoría ligeramente superior con protocolos combinados, pero la selección debe seguir siendo individual. r con más detalle nuestro tratamiento para estrías y las opciones que valoramos según el tipo de marca y las características de tu piel.

¿Se pueden eliminar por completo las estrías?

Esta es probablemente la pregunta más importante. La respuesta honesta es que no podemos garantizar la eliminación total de una estría.

Podemos conseguir que se vea menos, que la textura sea más uniforme y que el contraste disminuya. En algunos casos la mejoría es muy evidente; en otros, más discreta.

Actualmente no existe un único tratamiento considerado perfecto o universal para todas las estrías. tados son realistas según su color y antigüedad

En una estría roja podemos esperar una reducción progresiva de la intensidad vascular y una mejor integración con la piel circundante.

En una estría blanca solemos buscar:

  • Menor hundimiento.
  • Bordes más suaves.
  • Textura más uniforme.
  • Reducción de la anchura aparente.
  • Menor contraste con la piel próxima.

El resultado depende tanto del procedimiento como de la respuesta biológica de cada persona. Las fotografías clínicas deben realizarse con la misma iluminación, distancia y posición para valorar cambios reales y no simples diferencias de luz.

Cuántas sesiones pueden ser necesarias

No existe un número válido para todo el mundo. En muchos protocolos se realizan varias sesiones separadas por semanas, pero la cantidad exacta depende de:

  • Técnica seleccionada.
  • Profundidad de la lesión.
  • Extensión de la zona.
  • Capacidad de recuperación.
  • Objetivo de la persona.
  • Respuesta después de cada sesión.

Como orientación, algunos planes pueden incluir entre tres y seis sesiones, aunque hay casos que necesitan menos y otros que requieren mantenimiento o combinaciones posteriores.

Cuándo empiezan a apreciarse los cambios

El enrojecimiento puede reducirse antes que la textura. Cuando buscamos remodelar colágeno, el resultado es más lento.

Los primeros cambios pueden empezar a percibirse durante las semanas posteriores, pero la piel continúa reorganizándose durante varios meses. Evaluar demasiado pronto puede llevarnos a pensar que no ha funcionado cuando el proceso biológico todavía está en marcha.

Cómo elegir el tratamiento más adecuado para cada piel

No recomendamos seleccionar una tecnología únicamente porque haya aparecido en redes sociales o porque haya funcionado bien a otra persona.

La misma máquina, con los mismos parámetros, puede ser adecuada para una piel y excesiva para otra.

La importancia de realizar una valoración médica personalizada

Durante la valoración analizamos:

  • Si la estría es roja, blanca o mixta.
  • Su antigüedad aproximada.
  • El fototipo.
  • La presencia de bronceado.
  • El grosor de la piel.
  • La zona y extensión.
  • La tendencia a hiperpigmentar.
  • Los antecedentes de cicatrización.
  • La medicación habitual.
  • El embarazo o la lactancia.
  • Las expectativas.

También debemos comprobar que se trata realmente de estrías fisiológicas. Cuando aparecen de forma muy brusca, son anormalmente grandes o se acompañan de signos hormonales, puede ser necesario estudiar la causa antes de realizar un procedimiento estético.

Casos en los que conviene combinar varias tecnologías

Una combinación puede ser útil cuando coexisten color, hundimiento y pérdida de firmeza. Por ejemplo, una estría parcialmente rojiza y parcialmente blanca puede necesitar un abordaje secuencial.

También podemos combinar cuando una primera técnica ha conseguido mejorar el tono, pero todavía queda una irregularidad de textura. Lo hacemos paso a paso, porque más intensidad no siempre significa un resultado mejor.

Contraindicaciones y precauciones antes de comenzar

Las precauciones concretas dependen del dispositivo, pero solemos prestar especial atención a:

  • Embarazo y lactancia.
  • Infecciones activas.
  • Heridas o dermatitis en la zona.
  • Herpes activo.
  • Bronceado reciente.
  • Medicación fotosensibilizante.
  • Alteraciones de coagulación.
  • Tendencia a cicatrices hipertróficas o queloides.
  • Enfermedades mal controladas.
  • Procedimientos recientes en la misma zona.

También es fundamental respetar los cuidados posteriores. Manipular las costras, exponerse al sol o aplicar productos irritantes demasiado pronto puede aumentar el riesgo de manchas y prolongar la inflamación.

Cuidados en casa para complementar el tratamiento

La rutina domiciliaria no sustituye el procedimiento médico, pero puede favorecer una piel más confortable y protegida durante el proceso.

Hidratación, fotoprotección y cosmética con activos renovadores

Una hidratación adecuada ayuda a mantener la barrera cutánea y reduce la sensación de tirantez. Podemos utilizar fórmulas con ceramidas, glicerina, ácido hialurónico, urea en concentraciones adecuadas o ingredientes calmantes.

La fotoprotección es especialmente importante cuando la zona queda expuesta. La radiación ultravioleta puede favorecer alteraciones de pigmentación después de tratamientos con láser, luz pulsada o microagujas.

Los activos renovadores deben recomendarse según el caso. Los retinoides, por ejemplo, no son adecuados durante el embarazo y pueden causar irritación. Nunca conviene empezar varios productos potentes justo antes o después de un procedimiento sin consultarlo.

Hábitos que ayudan a mantener la elasticidad cutánea

No existe un hábito capaz de garantizar que nunca aparecerán estrías, pero sí podemos cuidar la salud general de la piel:

  • Evitar cambios bruscos de peso cuando sea posible.
  • Mantener una alimentación suficiente y variada.
  • Consumir proteínas adecuadas.
  • No fumar.
  • Beber agua según las necesidades personales.
  • Realizar ejercicio de forma progresiva.
  • Evitar el uso de corticoides sin indicación médica.
  • Mantener la piel hidratada.

Durante el entrenamiento de fuerza, ganar masa muscular progresivamente permite que los tejidos se adapten mejor. Aun así, una predisposición genética marcada puede hacer que aparezcan estrías incluso siguiendo buenos hábitos.

Qué productos no pueden reparar una estría por sí solos

Desconfía de los cosméticos que prometen “borrar las estrías en siete días” o reconstruir completamente el colágeno desde la superficie.

Una crema no puede replicar el efecto de un láser fraccionado, una radiofrecuencia con microagujas o un tratamiento médico de remodelación. Puede hidratar, mejorar el aspecto superficial y complementar el protocolo, pero no hacer magia.

La publicidad a veces se viene un poco arriba con este tema.

Preguntas frecuentes sobre las estrías

¿Las estrías rojas siempre terminan volviéndose blancas?

Muchas estrías rojizas pierden progresivamente su vascularización y evolucionan hacia un color blanco o nacarado. Sin embargo, la velocidad del cambio varía y algunas mantienen durante bastante tiempo una tonalidad rosa, violeta o marrón.

Tratarlas pronto puede reducir su visibilidad, pero no garantiza que desaparezcan ni impide necesariamente que evolucionen.

¿Es mejor tratarlas antes o después del verano?

Depende de la técnica y de tus hábitos. Algunos tratamientos pueden realizarse durante diferentes épocas del año siempre que no exista bronceado y se pueda mantener una fotoprotección rigurosa.

Aun así, los meses con menor exposición solar suelen resultar más cómodos para procedimientos fraccionados o lumínicos, sobre todo cuando la zona queda descubierta. Si planeas tomar el sol, ir a la playa o realizar actividades al aire libre de forma intensa, debemos organizar el calendario con cuidado.

¿El bronceado disimula o hace más visibles las marcas?

Las estrías blancas suelen broncearse menos que la piel sana, por lo que pueden hacerse más visibles cuando el tejido de alrededor se oscurece.

Las marcas rojas pueden cambiar su contraste, pero el sol no las trata. Además, una exposición intensa puede favorecer alteraciones de color y complicar la realización de procedimientos con energía.

Usar autobronceador puede reducir temporalmente el contraste visual en algunos casos, aunque debe evitarse cerca de las sesiones y retirarse siguiendo las indicaciones del profesional.

¿Pueden volver a aparecer después de tratarlas?

La estría tratada no suele “reaparecer” como si se hubiera eliminado por completo, porque normalmente parte de la marca permanece. Lo que sí puede ocurrir es que aparezcan nuevas lesiones si vuelven a producirse cambios de peso, embarazo, crecimiento, aumento muscular o alteraciones hormonales.

El tratamiento mejora las marcas presentes, pero no modifica por completo la predisposición de tu piel.

Valoración profesional para mejorar el aspecto de las estrías

Saber distinguir entre una lesión rojiza y una blanca nos ayuda a plantear objetivos más realistas. Las estrías rojas suelen responder mejor cuando actuamos durante su fase activa, mientras que las blancas requieren una remodelación más profunda y generalmente varias sesiones.

En la Clínica Dra. Eva Garrigós valoramos el color, la antigüedad, la profundidad, el fototipo y la calidad general de la piel antes de recomendar un tratamiento. No utilizamos un mismo protocolo para todo el mundo, porque dos marcas aparentemente iguales pueden necesitar enfoques distintos.

Nuestro objetivo no es prometer una piel imposible ni hacerte sentir que debes ocultar tus estrías. Son extremadamente frecuentes y no suponen, en la mayoría de los casos, un problema médico. Pero si te incomodan y deseas mejorarlas, existen procedimientos capaces de reducir su visibilidad de manera progresiva.

Una valoración personalizada nos permitirá explicarte qué resultado es razonable en tu caso, qué técnica puede aportar más beneficio y qué cuidados necesitará tu piel antes y después de cada sesión.

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