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Clínica Dra Garrigós

Proyección de mentón con ácido hialurónico: cómo mejorar el perfil facial sin cirugía

La forma del mentón influye mucho más en el aspecto general del rostro de lo que solemos pensar. Una barbilla ligeramente retraída puede hacer que la nariz parezca más prominente, que el cuello se vea menos definido o que exista una sensación de papada incluso en personas delgadas.

En estos casos, la proyección del mentón con ácido hialurónico permite modificar de forma precisa el volumen, la longitud y la definición de la barbilla sin pasar por quirófano. No se trata simplemente de “poner relleno”, sino de analizar cómo se relacionan la nariz, los labios, el mentón, la mandíbula y el cuello para conseguir un conjunto más equilibrado.

En nuestra clínica realizamos una valoración facial completa antes de plantear el tratamiento. A veces basta con aportar unos milímetros de proyección; otras veces conviene trabajar también la línea mandibular o valorar procedimientos complementarios. La clave está en no tratar el mentón de forma aislada ni intentar reproducir una forma estándar en todos los pacientes.

Puedes consultar más información sobre nuestro tratamiento de proyección de mentón con acido hialurónico.

Qué es la proyección de mentón y qué cambios permite conseguir

Proyectar el mentón significa aumentar ligeramente su avance hacia delante para mejorar la relación entre la barbilla y el resto del perfil facial. El objetivo no tiene por qué ser crear un mentón grande o muy marcado. De hecho, en la mayoría de los casos buscamos un cambio sutil que haga que el rostro parezca más proporcionado.

El tratamiento puede ayudar a:

  • Corregir visualmente un mentón retraído.
  • Mejorar la continuidad entre la barbilla y la mandíbula.
  • Definir el límite entre el mentón y el cuello.
  • Disimular determinadas asimetrías.
  • Alargar ligeramente el tercio inferior del rostro.
  • Suavizar el surco situado debajo del labio inferior.
  • Conseguir un perfil más armónico sin cirugía.

Los estudios clínicos disponibles sobre rellenos específicos para el mentón han observado mejoras relevantes en pacientes con retrusión leve o moderada, con resultados que pueden seguir siendo apreciables al cabo de doce meses en una parte importante de los pacientes.

Cómo actúa el ácido hialurónico sobre la forma y el volumen

El ácido hialurónico utilizado en medicina estética es un gel reabsorbible que permite crear soporte y volumen en zonas concretas. Para trabajar la barbilla se suelen seleccionar productos con una capacidad estructural adecuada, ya que no buscamos el mismo efecto que en un tratamiento de hidratación superficial o en un aumento de labios.

Dependiendo del plano y del punto donde se deposite, el producto puede:

  • Aumentar la proyección anterior.
  • Dar soporte a la zona central del mentón.
  • Corregir pequeños desniveles.
  • Mejorar la transición hacia la línea mandibular.
  • Modificar suavemente la anchura o la longitud aparente.

La posición del producto es tan importante como la cantidad empleada. Un volumen relativamente pequeño, colocado en el punto correcto, puede generar un cambio más elegante que una infiltración excesiva o mal distribuida.

Diferencia entre proyectar, alargar, ensanchar y definir el mentón

Aunque estos conceptos suelen utilizarse como si fueran lo mismo, describen objetivos diferentes.

Proyectar consiste en llevar visualmente el mentón hacia delante. Es lo que suele necesitar una persona con barbilla retraída.

Alargar implica aumentar la dimensión vertical del mentón. Puede ser útil cuando el tercio inferior del rostro parece corto, aunque debe hacerse con prudencia para no crear una cara excesivamente larga.

Ensanchar modifica la vista frontal. Puede aportar una apariencia más sólida o masculina, pero no siempre resulta conveniente en rostros estrechos o delicados.

Definir significa mejorar los límites y la forma sin añadir necesariamente mucha proyección. Por ejemplo, podemos suavizar una irregularidad, marcar el punto central o mejorar la transición con la mandíbula.

En una misma sesión se pueden combinar varios de estos objetivos, pero siempre de manera proporcionada.

Mentón retraído: cómo saber si afecta a la armonía del rostro

Tener un mentón retraído no implica necesariamente presentar un problema médico. En muchos casos se trata simplemente de una característica anatómica. La cuestión es determinar si esa posición altera de forma visible el equilibrio del perfil o si genera una preocupación estética concreta.

No conviene realizar diagnósticos mirándonos de lado durante horas frente al espejo o comparándonos con fotografías de otras personas. La cámara del móvil, la distancia focal, la postura de la cabeza e incluso la posición de los labios pueden distorsionar bastante el perfil.

Rasgos habituales de un mentón poco proyectado

Algunos signos que pueden orientar hacia una proyección insuficiente son:

  • Barbilla situada claramente por detrás del labio inferior.
  • Perfil con una nariz visualmente dominante.
  • Tercio inferior facial corto o poco definido.
  • Surco mentolabial muy marcado.
  • Falta de continuidad entre mentón y mandíbula.
  • Ángulo entre el cuello y la barbilla poco definido.
  • Apariencia de doble mentón sin gran acumulación de grasa.

Estos rasgos deben analizarse en conjunto. Una barbilla pequeña puede resultar totalmente armónica en un rostro concreto, mientras que una retrusión aparentemente leve puede alterar mucho las proporciones de otro.

Relación entre nariz, labios, barbilla y línea mandibular

El perfil facial funciona como una composición. Cuando modificamos visualmente una de sus partes, también cambia la percepción de las demás.

Por ejemplo, un mentón con poca proyección puede hacer que una nariz de tamaño normal parezca más grande. Al adelantar ligeramente la barbilla, la nariz no cambia, por supuesto, pero su relación con el resto del rostro resulta más equilibrada.

También debemos observar los labios. Un aumento labial excesivo en una persona con mentón retraído puede acentuar todavía más el desequilibrio del perfil. En ocasiones no es necesario reducir el volumen de los labios ni modificar la nariz, sino aportar soporte en el punto que realmente falta: el mentón.

La línea mandibular completa el análisis. Una mandíbula bien definida puede perder continuidad si la barbilla queda demasiado atrás, mientras que una proyección adecuada puede unir visualmente ambos lados y mejorar la estructura del tercio inferior.

Por qué una papada aparente puede estar relacionada con la falta de proyección

No toda papada se debe a grasa localizada. La anatomía ósea, la posición del mentón, la calidad de la piel y la distribución de los tejidos blandos también influyen.

Cuando la barbilla está retraída, existe menos soporte hacia delante y la distancia visual entre el mentón y el cuello se acorta. Esto puede provocar que la zona submentoniana parezca más llena, aunque no haya una acumulación importante de grasa.

Al proyectar la barbilla podemos mejorar el ángulo cervicomental y hacer que el cuello parezca más estilizado. Sin embargo, el ácido hialurónico no elimina grasa ni tensa una flacidez intensa. Cuando existe tejido adiposo, descolgamiento o bandas musculares marcadas, habrá que valorar otros tratamientos.

Cómo mejora el perfil facial el relleno de la barbilla

La mejora más evidente suele observarse de lado, pero un buen tratamiento también debe funcionar de frente y en posición de tres cuartos. Un mentón que únicamente queda bien en una fotografía lateral puede no estar correctamente planificado.

Equilibrio del tercio inferior del rostro

El mentón forma parte del tercio inferior facial, junto con los labios y la mandíbula. Su longitud, anchura y proyección condicionan si esta zona parece proporcionada respecto a la frente y al tercio medio.

En rostros con la parte inferior corta, podemos aportar cierta longitud. En una cara alargada, en cambio, probablemente priorizaremos la proyección horizontal y evitaremos añadir demasiada altura.

Pequeños cambios en esta zona pueden hacer que el rostro parezca más adulto, definido o estilizado. Y sí, a veces el resultado es difícil de explicar porque no parece que “hayamos hecho algo” concreto; simplemente todo encaja mejor.

Definición del ángulo entre el mentón y el cuello

Una barbilla bien posicionada crea un punto de transición claro hacia el cuello. Cuando falta proyección, ese límite se desdibuja y la zona submentoniana parece más pesada.

El relleno puede aumentar la distancia visual entre la barbilla y el cuello, creando un ángulo más limpio. Este efecto es especialmente interesante en pacientes jóvenes que se preocupan por una supuesta papada, pero que en realidad presentan poco soporte anterior.

Debemos insistir: proyectar el mentón puede disimular una papada aparente, pero no sustituye a un tratamiento para eliminar grasa localizada.

Resultados en la vista frontal, lateral y tres cuartos

De perfil buscamos una relación equilibrada entre nariz, labios y mentón.

En la vista frontal comprobamos que la barbilla no resulte demasiado estrecha, ancha, puntiaguda o desviada.

La posición de tres cuartos muestra cómo se integra la zona central con los laterales de la mandíbula. Es una perspectiva muy reveladora y, curiosamente, una de las que más utilizamos al hablar cara a cara.

Por eso realizamos una valoración desde distintos ángulos y no basamos el tratamiento en una sola fotografía.

¿En qué casos está indicado este tratamiento?

El relleno de la barbilla está indicado principalmente en personas que desean corregir una alteración estética leve o moderada sin someterse a una intervención quirúrgica.

Corrección de un mentón retraído o corto

Es una de las indicaciones más frecuentes. Puede tratarse de una retrusión presente desde siempre o de una pérdida de definición relacionada con el envejecimiento y los cambios en los tejidos.

Cuando la retrusión es leve o moderada, el ácido hialurónico permite crear una proyección visible y controlada. En casos muy marcados hay que ser prudentes: intentar compensar una falta ósea importante utilizando grandes cantidades de producto puede generar un mentón pesado, artificial o poco estable.

Mejora de pequeñas asimetrías e irregularidades

Ningún rostro es completamente simétrico. No obstante, determinadas desviaciones, depresiones o irregularidades pueden hacerse muy visibles en la barbilla.

El relleno permite compensar pequeñas diferencias entre ambos lados o suavizar un hoyuelo demasiado marcado. El objetivo no es crear una simetría matemática —que tampoco sería natural—, sino reducir aquello que rompe la armonía.

Armonización facial en mujeres y hombres

El tratamiento puede realizarse tanto en mujeres como en hombres, pero la planificación no suele ser idéntica.

En un rostro femenino podemos buscar una barbilla definida pero suave, evitando un exceso de anchura o una forma demasiado cuadrada. En pacientes masculinos suele admitirse una mayor amplitud y una transición más marcada con la mandíbula.

Estas son tendencias generales, no reglas. Hay mujeres con facciones angulosas a las que les favorece un mentón más estructurado y hombres que prefieren un resultado discreto. La anatomía y las preferencias personales importan más que cualquier etiqueta.

Cuándo el ácido hialurónico no puede sustituir a una cirugía

El relleno modifica el contorno externo, pero no desplaza el hueso, no corrige la mordida y no modifica la posición real de la mandíbula.

Cuando existe una retrusión mandibular importante, problemas de oclusión, dificultad funcional, apnea del sueño relacionada con la anatomía o una alteración esquelética relevante, puede ser necesaria la valoración por cirugía maxilofacial u ortodoncia.

También puede resultar más adecuada una mentoplastia cuando el paciente desea un cambio permanente o necesita una modificación estructural considerable.

Cómo se realiza la proyección del mentón sin cirugía

El procedimiento comienza bastante antes de utilizar la aguja o la cánula. La valoración y la planificación determinan gran parte del resultado.

Valoración médica y análisis de las proporciones faciales

Durante la consulta estudiamos:

  • La proyección y longitud del mentón.
  • La relación con la nariz y los labios.
  • La anchura facial.
  • La forma de la mandíbula.
  • El surco mentolabial.
  • La simetría.
  • La calidad de la piel.
  • La presencia de grasa o flacidez submentoniana.
  • La dinámica muscular al hablar y gesticular.

También revisamos antecedentes médicos, tratamientos previos, medicación, alergias y expectativas. Saber qué te preocupa exactamente es esencial. Quizá piensas que necesitas una mandíbula más marcada, pero al analizar el rostro descubrimos que la falta principal está en la barbilla.

Elección del tipo de ácido hialurónico y planificación de los puntos de infiltración

No todos los rellenos tienen las mismas características. Para el mentón solemos necesitar un producto con capacidad de soporte, cohesividad y comportamiento adecuados para una zona estructural.

La elección depende del plano de infiltración, el grosor de los tejidos, el resultado deseado y los tratamientos previos.

Los puntos también varían. Podemos trabajar la zona central, los laterales, la parte inferior o la transición con la mandíbula. No existe un mapa universal que funcione para todo el mundo.

Duración de la sesión, anestesia y sensaciones durante el procedimiento

La sesión suele ser relativamente breve, aunque el tiempo total depende de la valoración, la preparación y la complejidad del caso.

Podemos utilizar anestesia tópica o local, y muchos rellenos incorporan lidocaína para hacer la infiltración más cómoda. Es habitual notar presión, una ligera molestia o sensación de tensión, especialmente al trabajar cerca del hueso.

Tras el procedimiento puede aparecer sensibilidad al mover el labio inferior o al tocar la barbilla. Normalmente estas sensaciones disminuyen de forma progresiva durante los días siguientes.

Proyección de mentón y marcación mandibular: diferencias y objetivos

Aunque suelen formar parte de la armonización del tercio inferior, son tratamientos distintos.

Qué zona modifica cada tratamiento

La proyección del mentón trabaja principalmente la parte central y anterior de la barbilla.

La marcación mandibular actúa sobre los laterales de la mandíbula, desde la zona próxima al mentón hasta el ángulo mandibular.

El primer tratamiento busca mejorar el punto más anterior del perfil. El segundo pretende definir el borde inferior y lateral del rostro.

Cuándo es suficiente tratar únicamente la barbilla

Puede ser suficiente cuando:

  • La mandíbula ya tiene una forma adecuada.
  • El principal problema es un mentón retraído.
  • Existe una papada aparente causada por falta de soporte anterior.
  • Se busca una mejora discreta del perfil.
  • La línea mandibular se integra correctamente al proyectar la zona central.

En bastantes casos, tratar solo el mentón produce un cambio más elegante y natural que añadir producto a toda la mandíbula.

Cuándo conviene combinar mentón y línea mandibular

La combinación puede estar indicada cuando hay poca definición general del tercio inferior, discontinuidad entre la barbilla y la mandíbula o asimetrías laterales.

También puede utilizarse en determinados tratamientos de masculinización facial o en pacientes que desean un contorno mandibular más marcado.

La combinación no significa necesariamente emplear mucho producto. Podemos distribuir pequeñas cantidades en puntos estratégicos para crear continuidad.

Por qué definir más la mandíbula no siempre mejora el perfil

Una mandíbula muy marcada no favorece a todos los rostros. Añadir demasiado volumen lateral puede ensanchar la cara, endurecer las facciones o hacer que el tercio inferior resulte pesado.

En un rostro redondo, por ejemplo, infiltrar producto sin corregir antes la falta de proyección central puede aumentar la anchura sin mejorar realmente el perfil.

Más definición no siempre significa más armonía. A veces la mejor decisión médica es tratar menos zonas.

Resultados: cuándo se aprecian y cuánto tiempo duran

Una de las ventajas del tratamiento es que el cambio se observa desde el momento de la infiltración. Sin embargo, ese primer aspecto no representa exactamente el resultado definitivo.

Cambios inmediatos frente al resultado definitivo

Al terminar la sesión ya podemos ver una mayor proyección y definición. No obstante, puede haber inflamación, enrojecimiento o una ligera asimetría transitoria.

Durante los días siguientes el edema disminuye y el producto se integra en los tejidos. Por eso solemos valorar el resultado con más precisión una vez superada la fase inicial.

Conviene no juzgar la barbilla cada media hora frente al espejo. La inflamación cambia y también puede hacerlo la percepción que tienes de tu rostro mientras te acostumbras a la nueva proporción.

Duración aproximada y factores que influyen en su mantenimiento

La duración no es idéntica para todos los pacientes. Depende de:

  • El producto utilizado.
  • La cantidad y el plano de infiltración.
  • La movilidad de la zona.
  • El metabolismo individual.
  • La anatomía y el grosor de los tejidos.
  • Los tratamientos anteriores.
  • El objetivo de corrección.

Como referencia, el resultado puede mantenerse alrededor de un año, aunque en algunas personas dura menos y en otras permanece visible durante más tiempo. Ensayos clínicos sobre rellenos de mentón han mostrado mantenimiento de la mejoría en una proporción relevante de pacientes a los doce meses.

Retoques y sesiones de mantenimiento

No todos los pacientes necesitan un retoque. En ocasiones preferimos realizar una primera corrección conservadora y revisar el resultado cuando haya desaparecido la inflamación.

Las sesiones de mantenimiento tampoco deben programarse automáticamente cada cierto número de meses. Primero valoramos cuánto producto permanece, cómo ha cambiado el rostro y si realmente existe una pérdida de corrección.

Añadir relleno sin evaluar el material previo puede provocar sobrecorrección a largo plazo.

Cómo conseguir un resultado natural y proporcionado

La naturalidad no depende únicamente de emplear poca cantidad. Depende de seleccionar correctamente el producto, el plano, la forma, la distribución y el objetivo.

La importancia de respetar la anatomía y las facciones del paciente

Cada mentón tiene una estructura distinta. Algunos son estrechos, otros anchos, redondeados, cuadrados, cortos, largos o ligeramente desviados.

Nuestro trabajo consiste en mejorar la proporción sin borrar esas características personales. Un buen resultado debería integrarse con tu rostro, no parecer una pieza añadida.

También tenemos en cuenta la sonrisa, el movimiento del labio inferior y la contracción del músculo mentoniano. El rostro no es una fotografía fija.

Errores que pueden provocar una barbilla excesivamente larga o prominente

Entre los errores más habituales encontramos:

  • Utilizar demasiado producto en una sola sesión.
  • Proyectar sin valorar la longitud vertical.
  • Crear una punta excesivamente estrecha.
  • Ignorar la vista frontal.
  • No integrar el mentón con la mandíbula.
  • Tratar una retrusión ósea grave como si fuera un problema leve de volumen.
  • Repetir sesiones sin comprobar el relleno que permanece.

Una barbilla excesivamente adelantada puede resultar tan poco armónica como una barbilla retraída. El objetivo no es alcanzar una medida teórica, sino encontrar un equilibrio creíble.

Diferencias entre la armonización del rostro femenino y masculino

En líneas generales, los rostros femeninos suelen admitir mentones algo más estrechos y contornos suaves, mientras que en los masculinos podemos trabajar una mayor anchura, proyección y definición mandibular.

Pero no debemos convertir estas referencias en moldes rígidos. La identidad estética de cada paciente, sus facciones y el cambio que desea conseguir deben guiar el tratamiento.

Recuperación y cuidados después del tratamiento

La recuperación suele ser rápida y normalmente no exige baja laboral, aunque es conveniente contar con la posibilidad de presentar algo de inflamación o algún hematoma.

Inflamación, sensibilidad y pequeños hematomas

Las reacciones más frecuentes son:

  • Hinchazón leve.
  • Enrojecimiento.
  • Dolor o sensibilidad al tacto.
  • Sensación de presión.
  • Pequeños hematomas.
  • Picor transitorio.
  • Ligera irregularidad durante los primeros días.

Una revisión de estudios sobre aumento de mentón con ácido hialurónico identificó precisamente la inflamación, los hematomas, el dolor, el enrojecimiento y el picor como las reacciones locales más habituales.

Qué evitar durante las primeras horas y días

Las recomendaciones pueden variar según el procedimiento, pero de forma general solemos aconsejar:

  • No presionar ni masajear la zona salvo indicación médica.
  • Evitar ejercicio intenso durante las primeras 24 o 48 horas.
  • No exponerse a calor intenso, saunas o baños muy calientes al principio.
  • Limitar el consumo de alcohol durante las primeras horas.
  • Evitar tratamientos dentales o faciales inmediatos cuando no sean urgentes.
  • Dormir sin apoyar fuertemente la barbilla.
  • Mantener una higiene adecuada en los puntos de entrada.

No debes intentar “colocar” el producto con los dedos. Si notas una irregularidad, consúltanos antes de manipularla.

Cuándo se puede volver al trabajo, hacer deporte o maquillarse

La mayoría de las personas puede regresar al trabajo el mismo día o al día siguiente, siempre que la posible inflamación no les resulte molesta.

El deporte intenso suele posponerse entre 24 y 48 horas, siguiendo la indicación médica. Respecto al maquillaje, conviene esperar a que los puntos de entrada estén cerrados y limpios; con frecuencia se recomienda retomarlo al día siguiente.

Posibles efectos secundarios, riesgos y contraindicaciones

Aunque se trata de un procedimiento mínimamente invasivo, no está exento de riesgos. Debe realizarlo un profesional sanitario con conocimiento de la anatomía facial, capacidad para reconocer complicaciones y medios para actuar ante ellas.

Reacciones habituales y transitorias

La inflamación, el enrojecimiento, la sensibilidad y los hematomas suelen ser leves y temporales.

Con menos frecuencia pueden aparecer nódulos, infección, inflamación persistente, asimetría, desplazamiento del producto o un resultado estético insatisfactorio.

También existe un riesgo poco frecuente pero grave de inyección accidental en un vaso sanguíneo. Una obstrucción vascular puede comprometer la piel y, en determinadas zonas faciales, causar complicaciones graves. La FDA advierte de que la inyección intravascular de rellenos puede producir necrosis, alteraciones visuales, ceguera o ictus, aunque estos eventos sean infrecuentes.

Signos de alarma que requieren valoración médica

Debes contactar de inmediato con el equipo médico si aparece:

  • Dolor intenso, desproporcionado o que aumenta.
  • Piel muy pálida, grisácea, violácea o con aspecto reticulado.
  • Frialdad en una parte de la zona tratada.
  • Ampollas o empeoramiento rápido del color de la piel.
  • Alteraciones de la visión.
  • Dolor ocular.
  • Debilidad neurológica repentina.
  • Fiebre, secreción o inflamación progresiva varios días después.

Ante una sospecha de compromiso vascular no hay que esperar a ver “si mañana está mejor”. La rapidez en la valoración es esencial.

Quiénes no deberían someterse al procedimiento

El tratamiento puede posponerse o estar contraindicado en personas con:

  • Infección activa en la piel o en zonas próximas.
  • Antecedentes de alergia a alguno de los componentes.
  • Enfermedades graves no controladas.
  • Determinadas alteraciones de la coagulación.
  • Embarazo o lactancia, por precaución y falta de estudios suficientes.
  • Procedimientos dentales recientes con inflamación o infección.
  • Expectativas poco realistas o búsqueda de una corrección que el relleno no puede conseguir.

Tomar anticoagulantes o medicamentos que favorecen los hematomas no siempre impide realizar el tratamiento, pero debe comunicarse durante la valoración. Nunca debes suspender una medicación prescrita por tu cuenta.

Ácido hialurónico en el mentón frente a mentoplastia quirúrgica

Ambas opciones pueden mejorar la proyección de la barbilla, pero no son equivalentes.

Diferencias en resultados, recuperación y duración

El ácido hialurónico:

  • No requiere cirugía.
  • Produce un cambio inmediato.
  • Tiene una recuperación corta.
  • Permite realizar correcciones progresivas.
  • Es reabsorbible.
  • No modifica la estructura ósea ni la mordida.

La mentoplastia:

  • Puede desplazar o modificar el hueso.
  • Permite correcciones estructurales mayores.
  • Requiere quirófano y un periodo de recuperación más amplio.
  • Puede ofrecer un resultado permanente.
  • Resulta más adecuada en determinadas retrusiones importantes.

Ventajas y limitaciones de la alternativa no quirúrgica

La principal ventaja del relleno es su capacidad para realizar un cambio controlado sin operación. También resulta interesante para pacientes que todavía no desean una solución permanente o que quieren comprobar cómo se sienten con una mayor proyección.

Su limitación principal es que trabaja con volumen. Cuando falta mucho soporte óseo, añadir gel no siempre reproduce el comportamiento ni la estabilidad de una corrección quirúrgica.

Además, el resultado es temporal y necesita revisiones a lo largo del tiempo.

Qué opción puede ser más adecuada según el grado de retrusión

En retrusiones leves o moderadas sin problemas funcionales, el ácido hialurónico puede ser una alternativa eficaz.

Cuando la falta de proyección es importante, existe una alteración de la mordida o se necesita desplazar la mandíbula, la valoración quirúrgica suele ser más adecuada.

Entre ambos extremos hay muchos matices. Por eso no recomendamos decidir el tratamiento únicamente a partir de una fotografía o de un vídeo visto en redes sociales.

Preguntas frecuentes sobre la proyección de la barbilla

¿Cuántas jeringas de ácido hialurónico se necesitan?

No existe una cantidad universal. Depende del grado de retrusión, la forma del mentón, el producto, el volumen de cada jeringa y el cambio que se quiera conseguir.

Una corrección sutil puede requerir una cantidad pequeña, mientras que una retrusión más visible puede necesitar más producto o un tratamiento por fases. Nuestra preferencia suele ser avanzar de forma progresiva antes que sobrecorregir en una sola sesión.

¿El tratamiento duele?

Puede resultar algo molesto, especialmente por la presión en los planos profundos, pero normalmente es bien tolerado. Utilizamos medidas anestésicas y muchos productos incorporan lidocaína.

Después puede existir sensibilidad durante unos días, sobre todo al tocar la zona o mover mucho el labio inferior.

¿Puede empeorar o disimular la papada?

Puede disimular una papada aparente cuando esta se debe principalmente a un mentón poco proyectado. Al adelantar la barbilla, mejora la transición con el cuello.

No obstante, añadir producto de forma incorrecta o excesiva puede aumentar la pesadez del tercio inferior. Por eso debemos distinguir entre falta de proyección, grasa localizada y flacidez.

¿El resultado se puede revertir?

Los rellenos de ácido hialurónico pueden degradarse mediante hialuronidasa cuando existe una indicación médica o estética. Esta enzima se utiliza para corregir determinados excesos, irregularidades y complicaciones, aunque su aplicación también debe realizarse por un profesional con experiencia.

Que exista la posibilidad de disolver el producto no significa que el tratamiento deba plantearse sin cuidado. Prevenir una complicación siempre es preferible a tener que corregirla.

¿Se puede combinar con rinomodelación o aumento de labios?

Sí, siempre que exista una indicación y se planifique el conjunto del perfil.

En ocasiones combinamos el mentón con una rinomodelación para equilibrar la relación entre ambas zonas. También podemos valorar los labios, pero no necesariamente hay que tratar todo a la vez.

De hecho, corregir primero la barbilla puede cambiar la percepción del tamaño de la nariz o de los labios y evitar intervenciones innecesarias.

¿El rostro cambia mucho después del procedimiento?

Puede cambiar mucho la armonía sin que cambien radicalmente tus facciones. Esa es una de las características más interesantes del tratamiento.

Una proyección de pocos milímetros puede mejorar el perfil, estilizar el cuello y dar más estructura al rostro. Cuando el procedimiento está bien planificado, las personas de tu entorno pueden percibir que te ven mejor sin identificar exactamente qué ha cambiado.

Valoración personalizada para mejorar el perfil facial sin perder naturalidad

La proyección de mentón con ácido hialurónico puede ser un tratamiento muy agradecido cuando existe una indicación adecuada. Permite corregir una barbilla retraída, equilibrar el perfil y mejorar la definición entre el rostro y el cuello sin cirugía.

Pero el resultado no depende de seguir una proporción de moda ni de añadir una cantidad determinada de producto. Depende de comprender la anatomía, analizar el rostro desde distintos ángulos y decidir qué conviene tratar y, algo igual de importante, qué no hace falta tocar.

En la Clínica Dra. Eva Garrigós realizamos una valoración médica personalizada para estudiar tus proporciones, conocer el cambio que buscas y explicarte con claridad las posibilidades y limitaciones del procedimiento.

Nuestro objetivo no es crear una barbilla protagonista, sino conseguir que el mentón se integre con la nariz, los labios, la mandíbula y el cuello. En otras palabras: mejorar el perfil sin que pierdas aquello que hace reconocible y natural tu rostro.

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